Decalogía del Universo.
I.
Sí. Me parece imposible no mirarte con detenimiento cuando sonríes.
II.
Tus dedos se parecen a las estrellas de mis sueños. Me han iluminado, pero jamás puedo tocarlas.
III.
La melodía de tu risa me acompaña hasta cuando hundo la cabeza en el océano; me besa como la sal a la arena.
IV.
Me es imposible diferenciar entre sueño y realidad cuando estás conmigo. Lo lógico se tuerce, y los limites de lo real se me escapan de los dedos.
V.
Cuando me despierto puedo sentir como mis pupilas se estrechan. Rezo al universo para que un día pueda abrazarte sin que te escapes al culminar el viaje onírico.
VI.
Me gusta pensar que cuando beso las paredes de cantera, o al mismo aire llegará a ti y sabrás que he sido yo el remitente.
VII.
Por un momento tomo consciencia de que estoy perdido en este mundo. Mientras más camino, más alejado de lo onírico, y de ti me siento.
VIII.
No todos los puentes convergen en acuerdos. A veces duele saber que las diferencias son incompatibles y empiezan a callar los árboles.
IX.
Hay polillas en el silencio. Si las quemas, la maldición se romperá y la naturaleza comenzará a cantar de nuevo.
X.
Me queda claro que quiero tomar de tu mano mientras termino de encontrar el resto de mis sentidos.
Sí. Me parece imposible no mirarte con detenimiento cuando sonríes.
II.
Tus dedos se parecen a las estrellas de mis sueños. Me han iluminado, pero jamás puedo tocarlas.
III.
La melodía de tu risa me acompaña hasta cuando hundo la cabeza en el océano; me besa como la sal a la arena.
IV.
Me es imposible diferenciar entre sueño y realidad cuando estás conmigo. Lo lógico se tuerce, y los limites de lo real se me escapan de los dedos.
V.
Cuando me despierto puedo sentir como mis pupilas se estrechan. Rezo al universo para que un día pueda abrazarte sin que te escapes al culminar el viaje onírico.
VI.
Me gusta pensar que cuando beso las paredes de cantera, o al mismo aire llegará a ti y sabrás que he sido yo el remitente.
VII.
Por un momento tomo consciencia de que estoy perdido en este mundo. Mientras más camino, más alejado de lo onírico, y de ti me siento.
VIII.
No todos los puentes convergen en acuerdos. A veces duele saber que las diferencias son incompatibles y empiezan a callar los árboles.
IX.
Hay polillas en el silencio. Si las quemas, la maldición se romperá y la naturaleza comenzará a cantar de nuevo.
X.
Me queda claro que quiero tomar de tu mano mientras termino de encontrar el resto de mis sentidos.
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