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Mostrando entradas de 2017

Agradecer II

Cuando llegó Abril seguía pensando que mi mejor opción era abandonar la universidad para poder conseguir dinero. Mis pretextos se conformaban de las siguientes variables: ahorrar dinero para la titulación, para cuando acabará de estudiar e irme a Xalapa, y por último, para seguir pagandome cosas que no necesitaba realmente, etc. Seguía creyendo que al final de cuentas la mejor opción era quitar de tajo aquello que me hacía feliz, bailar. Los siguientes meses fueron cada vez más pesados porque me convertí en un Godínez más, sin una razón verdadera porque moverme. Además desarrollé un virus en mis vías respiratorias muy potente, que aún en Diciembre me trajo problemas severos de salud pues, mis anginas se inflamaban de la nada y sin tener otros síntomas como fiebre, tos, o congestión nasal. Mayo fue un mes muy monótono dónde empezaba a odiar como loco la mampara de mi trabajo, la poca ayuda que ofrecía a los clientes que atendía, los cuarenta minutos que hacía el colectivo des...

Agradecer I

Agradecer. El año que se está terminándose de ir, ha sido uno de los más extraños que he vivido en mi corta existencia (casi cerca del cuarto de siglo). Mi diario tiene en los registros de los primeros días del año a un Omar lleno de rabia, de odio hacía la humanidad por no poder obtener todo lo que egoístamente deseaba. Me encapriché tremendamente con la idea de que el "destino", "dios", "el universo" o "la vida" me dieran lo que yo quería para ser feliz. A pesar de que quería salirme con la mía, en ese momento me era imposible no verme a mi mismo como un niño haciendo rabieta por un juguete, sabiendo que no era el tiempo ni el momento para recibirlo. Es curioso remontarme a los primeros dos meses del 2k17, puesto que por lo que recapitulo y releo de mis propias palabras sólo podría tener un mismo rostro (uno no muy amigable). Quería sacar de mi diccionario existencial las palabras fe, y esperanza. Quería ir por el mundo deseando y sab...
Dejar ir es darse la oportunidad para vivir de nuevo. Hace aproximadamente cuatro años tuve el impulso de crear mis propias obras dancísticas, apoyado del deseo de excesivo por generar mi propia voz, así como descubrir que era lo que realmente deseaba como bailarín. Fue entonces que sin pensarlo demasiado creé la Danza del Fénix en el 2014, pues además de mi propio deseo, tenía otras tres razones que terminaron por darme la confianza para empezar a trabajar en mi primer proyecto profesional. La primera de esas tres razones que no me sentía solo, me sentía acompañado de una manera artística, pero también humanamente de mi amigo Sigler. Desde que terminamos la preparatoria, se aventó a bailar conmigo sin pensarselo dos veces. Dejo que mi imaginario creará universos que tanto él como yo vivimos con mucha alegría, risa hasta tirarnos en el piso y claro, ambiciones sobre generar en los demás un momento único.  Después de Sigler llegaron más individuos de diferentes lugare...
Ansias. Esta tos que nace de mi pecho y me ahoga entre flemas con moco, no es un virus respiratorio, sino más bien este deseo por renunciar a continuar respirando. Estoy harto. Muy harto, cada vez me persiguen de maneras diferentes la ansías. Al principio eran miedos estúpidos cuando de niño no me dejaban dormir, después, se transformaron en lágrimas por volverme normal, por no ser gay. Cuándo era adolescente, mis ansias eran sobre los agujeros remendados de mi uniforme, porque se notaran, por mi pestilencia, sobre las manchas, o mi peso. Gracioso, que desde esa edad lo que me persigue es miedo, esa imagen de mi mismo. Grande, sudoroso, y anti-estético. Maldito humo, se atora en mis pulmones dejandome indefenso, nublando mis decisiones, mis pasos. Estoy harto de tener miedo, estoy a punto de volverme loco porque simplemente no puedo apagar mis restricciones, me paraliza el temor. Quiero fugarme, escaparme de mi propio cuerpo, de estás asquerosas ansias, lonjas y deficiencias...
... Sobre el sentido. No hablaré mucho sobre esto, pero como artista y bailarín, me interesa que cada obra que me aviente en participar, crear y experienciar, es porque me hace sentido. A pesar de que en un principio no lo entienda o le tenga todo claro, pero, que se algo que al menos mueva algo en mi mundo, en mi universo interno. No quiero bailar por el capricho, o por sí.

Un discurso (no tan radical) sobre las pajas de la humanidad.

El amor no existe. Y es que si me pongo serio, no puedo evitar obsesionarme con matar toda idea cursi, hermosa o milagrosa de este veneno llamado amor. Pensemoslo claramente; solo existe el cariño, que es brindar calidez hacía personas, objetos o recuerdos que existen, estuvieron o llegarán; ocurrirá simbiosis, mezcla y ganas de caminar tomados de la manos Pero eso no es amor, porque no es real, es una cadena autoimpuesta, incolora, intangible que sólo mantiene viva la imagen de uno mismo siendo libre, amando, en su carcel imaginativa. Si el amor viviera, yo no tendría miedo o verguenza de sentir deseos de abrazarte o besar tus lunares. Si el amor fuera real, todos nos amaríamos por igual sin ver genitales, razas, defectos... Si el amor caminara con los humanos, podríamos dejar de llorar por la noches de frío de soledad porque ,ella si que es cruda, pero real. Tanto, que su caricia se siente y quien la acepta es verdaderamente feliz. Que mas da el mun...
Querido Mario: No hace mucho que me entere que te fuiste a Argentina y que perdiste tu boleto de regreso a propósito. Te escribo esta carta que nunca te llegará porque me bloqueaste de todas tus redes sociales, y los amigos en común no creo que me hagan el favor de hacerte llegar mi mensaje, desconozco que les habrás dicho de mi. No pienso en ti casi, pero si te recuerdo. Tengo muy presente quien fuiste y que soy gracias a que caminamos juntos un par de años, ya no siento más que agradecimiento a ti por ciertas cosas, y sólo eso. Cuando dije que enterraría los residuos de nuestro cariño, creeme que así lo hice. Olvidé el lugar y hasta el cerro dónde creció aquello, porque así quise hacerlo. Espero que dónde estes encuentres la paz que México resultaba para ti. Me gusto saber que al fin te aventaste y con la fuerza de tu juventud arremetiste contra tus miedos. Algún día yo también lo haré. No te envidio, porque sé que te costó. A pesar de que me sigas odiando, o aun ...