Agradecer II


Cuando llegó Abril seguía pensando que mi mejor opción era abandonar la universidad para poder conseguir dinero. Mis pretextos se conformaban de las siguientes variables: ahorrar dinero para la titulación, para cuando acabará de estudiar e irme a Xalapa, y por último, para seguir pagandome cosas que no necesitaba realmente, etc. Seguía creyendo que al final de cuentas la mejor opción era quitar de tajo aquello que me hacía feliz, bailar.

Los siguientes meses fueron cada vez más pesados porque me convertí en un Godínez más, sin una razón verdadera porque moverme. Además desarrollé un virus en mis vías respiratorias muy potente, que aún en Diciembre me trajo problemas severos de salud pues, mis anginas se inflamaban de la nada y sin tener otros síntomas como fiebre, tos, o congestión nasal.

Mayo fue un mes muy monótono dónde empezaba a odiar como loco la mampara de mi trabajo, la poca ayuda que ofrecía a los clientes que atendía, los cuarenta minutos que hacía el colectivo desde ciudad universitaria hasta Konexo en Tres Marías. Cuatro horas de mi turno me parecían un infierno, eternas. Sin duda algo en mi vida no estaba bien.

También tuve problemas en la Universidad con dos materias diferentes. La primera era la materia de Práctica Creativa, en la que me dio clases Nadia Caro y la razón por la que no podía más con su clase era la imposición tan tremenda que nos estaba haciendo al trabajo en colectivo que manejaba en su materia. Al leernos su programación de la materia yo no estaba de acuerdo, porque si bien mi proyecto de vida como coreografo y bailarín es la creación colectiva, me sacaba de quicio la imposición a crear situaciones, y danza con aspectos que no fueran un cuestionamiento personal, una búsqueda, y que se conviertan en un triste trabajo sin sentido más de la escuela.

La otra materia fue la de Prácticas Escénicas, dónde debo reconocer que hice de la materia lo que se me pegaba la gana e incluso, falte más de lo que había faltado en toda mi vida universitaria. Debería escribir una artículo único sobre el porque fue un infierno esta vivencia de Junio, pero siendo honesto, no quiero recordarlo más que a groso modo para no revivir la frustración vivida. El proyecto era una buena idea, pero juntar a todo el cuerpo estudiantil a un solo coreografo no fue buena idea. Y debe agregarsele, que a sólo mes y medio de la fecha de presentación llegaran los otros tres profesores que cumplirían y terminarían el proceso realizado del primer profesor con quien trabajamos. INFIERNO.

Sin embargo todo mejoró, porque cuándo llegó Junio las cosas se acomodaron de mejor manera pues deje ir las cosas que ya andaba arrastrando. Y me abrazó el destino que había dejado en el olvido.

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