Un momento de honestidad.
Para ser honesto, aún desconfío de los relojes, los horarios,
pero sobretodo el paso alarmante de los días.
A veces los pájaros que vuelan fuera de mi ventana
me invitan a lanzarme en picada hacía nuevos horizontes,
he querido volverme tan pequeño como los caracoles
para nunca alcanzar a recorrer un jardín entero en mi vida.
Quisiera aligerar los problemas,
flotar en el vacío,
hacer de las ofensas, los dolores, los obstáculos
un muro gigantesco, no para protegerme o excluirme,
sino más bien para tener un lugar más bello, que de la mierda que lanzaron.
Se trata de volver
lo negativo a positivo...
No sé cuando, ni dónde.
Pero un día desapareceré del espacio,
me hundiré en la vista periférica de la mosca
y me escaparé entre los estrechos
recodos que el destino tiene.
Se regreserán las alas de la espalda,
me hundiré en la vista periférica de la mosca
y me escaparé entre los estrechos
recodos que el destino tiene.
Se regreserán las alas de la espalda,
para crecerme al revés,
al pecho.
al pecho.
Para que el corazón guié ahora sí
a dónde mi camino
mis deseos y mis sueños
me lleven...
mis deseos y mis sueños
me lleven...

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