Lamento a una carencia de humildad | Lamento #I
Dice la definición de lamentar
que es sentir pena y arrepentimiento,
que se asocia al llanto y otras muestras de aflicción.
Pero yo, creo que llega a ser algo más profundo,
más pesado que las cajas mortuorias,
pero más ligera que el final definitivo.
Es un estado de conciencia, de dolor
ligado a un objeto, lugar o persona.
También es el vacío y la carestía.
Hoy yo lamento la humildad.
Porque no la siento, porque me falta.
Lamento con cada dedo de mis pies, querer volar.
Lamento entregarme a lo que más amo,
mientras se convierte en una barrera con los demás.
Lamento que lamentar signifique huir,
lamento que mis cantos sean feos, que sea soberbio,
así como también lamento la contradicción,
que se liga a mi vida.
Lamento no ceder a mi postura.
Llámale orgullo, estupidez...
Pero así como yo molesto,
aquel que apunto el dedo
llamándome soberbio; no es nada agradable,
pues se contagia del mismo mal,
a quien no se cree juez.
Lamento que mis palabras lleguen directo a tu firmeza
y que tus principios, contra lo míos
nos separen.
Aquí no hay caídas ni rehabilitaciones,
y sabemos perfectamente dónde es arriba y abajo.
Me apena saber mi error:
pero también lamento que no lo lamento como debería.
Lamento ser culpable por no pedir perdón
pero lamento aún más no querer hacerlo.
(¿Ves a que me refiero, con que odio las contradicciones
ligadas a mi vida?)
.LAMENTO MI CARENCIA DE HUMILDAD.
Así como quisiera evitar que mis sueños,
y a quienes más adoro, se vuelvan obstáculos entre sí.
Lamento quererte tanto, como lamento lo sucedido.
Lamento sucumbir ante el abismo.
Lamento no abrirme y ser un ingrato.
Lamento ser soberbio y que tu también lo seas.
Lamento mis Carencias.
Lamento y odio las incongruencias, que mi corazón
sienten al mismo tiempo...
Lamento llorar escribiendo esto...
que es sentir pena y arrepentimiento,
que se asocia al llanto y otras muestras de aflicción.
Pero yo, creo que llega a ser algo más profundo,
más pesado que las cajas mortuorias,
pero más ligera que el final definitivo.
Es un estado de conciencia, de dolor
ligado a un objeto, lugar o persona.
También es el vacío y la carestía.
Hoy yo lamento la humildad.
Porque no la siento, porque me falta.
Lamento con cada dedo de mis pies, querer volar.
Lamento entregarme a lo que más amo,
mientras se convierte en una barrera con los demás.
Lamento que lamentar signifique huir,
lamento que mis cantos sean feos, que sea soberbio,
así como también lamento la contradicción,
que se liga a mi vida.
Lamento no ceder a mi postura.
Llámale orgullo, estupidez...
Pero así como yo molesto,
aquel que apunto el dedo
llamándome soberbio; no es nada agradable,
pues se contagia del mismo mal,
a quien no se cree juez.
Lamento que mis palabras lleguen directo a tu firmeza
y que tus principios, contra lo míos
nos separen.
Aquí no hay caídas ni rehabilitaciones,
y sabemos perfectamente dónde es arriba y abajo.
Me apena saber mi error:
pero también lamento que no lo lamento como debería.
Lamento ser culpable por no pedir perdón
pero lamento aún más no querer hacerlo.
(¿Ves a que me refiero, con que odio las contradicciones
ligadas a mi vida?)
.LAMENTO MI CARENCIA DE HUMILDAD.
Así como quisiera evitar que mis sueños,
y a quienes más adoro, se vuelvan obstáculos entre sí.
Lamento quererte tanto, como lamento lo sucedido.
Lamento sucumbir ante el abismo.
Lamento no abrirme y ser un ingrato.
Lamento ser soberbio y que tu también lo seas.
Lamento mis Carencias.
Lamento y odio las incongruencias, que mi corazón
sienten al mismo tiempo...
Lamento llorar escribiendo esto...

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