Carta a Gregorio...
1 Desde la primera vez que te vi junto Andrea, ocurrió algo en mi cabeza que aun no logro entender, pues empezaste a aparecer constante en mis pensamientos. Yo me cautivaba al verte por los pasillos de la escuela y darme cuenta que eras una persona especial, muy auténtica. Un día me hice valiente y me atrevía hablarte, afortunadamente te caí bien y me dejaste conocerte. Me di cuenta que mis primeras impresiones sobre ti podían ser verdaderas, pero que se quedaban austeras, ya que eres un universo gigantesco, con partes que dejas apreciar pero dejándote solo para ti algunas sombras que develan tu verdadero carácter mutable. Eres un cuerpo astral atrayente para mirarte girar y girar sin ningún rumbo o dirección, invitando a los cometas gravitar a tu lado. Jamás he dejado de apreciar esa luz que las estrellas en tu pecho alumbran para aquellos que caminamos en océanos de penumbras. Eres para mi un faro a la libertad y me salvaste del olvido en cierta ocasión... Jamás encontraré pala...